De paseo (XIII)

Campo de Marte. Espiral de Tomoko Fuse

Recuerdo la satisfacción con la que mirábamos el reloj de pared cuando se acercaba el recreo. La sirena sonaba y todos salíamos como si de un simulacro de felicidad se tratara.

Un día, jugando al escondite, justo cuando contaba “20″, alcé la vista un momento. No pensaba hacer trampa, pero hubo algo que llamó mi atención.

Arriba de mi cabeza había una extraña figura de cuatro colores que decía: ¡Cógeme!

Alcé la mano e hice lo que me decía. Instintivamente le di un lametón. ¿Y si funcionaba como la seta de Alicia en el País de las Maravillas? Había que probar suerte. Ya estaba cansado de ser el más bajito de la clase.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: